El Movimiento en Defensa del Agua, la Tierra y la Vida de San José Chiapa rechazó el Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (PODECIBI). En respuesta al gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, el frente sentenció que el municipio no asumirá el manejo de los desechos de la entidad: "San José Chiapa no va a ser la zona de sacrificio del estado", advirtieron al retar al mandatario a un debate público, abierto y sin intermediarios.

Los activistas, quienes marcharon pacíficamente el pasado 5 de julio, denunciaron además el uso de organizaciones sindicales por parte de las autoridades para simular un respaldo masivo al proyecto y entorpecer las protestas legítimas de los pobladores, quienes temen daños irreversibles a la salud y a sus recursos naturales.

Días antes, el gobernador Alejandro Armenta instruyó a la Secretaría de Gobernación a buscar a los opositores para agotar el diálogo y evitar la desinformación. El mandatario cuestionó la postura del movimiento al preguntar qué alternativa proponen para gestionar la basura del estado, defendiendo que el proyecto cuenta con viabilidad científica, no contaminará los mantos freáticos y sustituirá a un peligroso tiradero a cielo abierto para generar biogás.

"El interés público debe estar por encima del privado", sentenció Armenta, tras asegurar que la planta operará con estándares internacionales y que la "inmensa mayoría" de la población de San José Chiapa ya dio su aval en asambleas previas, por lo que las decisiones gubernamentales se guiarán bajo el beneficio común.

Al conflicto se sumó Jorge Álvarez Máynez, el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, quien se pronunció en contra del proyecto; a través de redes sociales compartió una denuncia formal ante Profepa, exigiendo frenar las obras debido -según él- a la opacidad del proyecto, sumándose a la exigencia de los pobladores de proteger el agua y el entorno ecológico de la región.