María Felicia Jiménez Lavie, doctora en física nuclear y esposa del exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, denunció públicamente haber sido víctima de violencia física, psicológica, económica y patrimonial durante su relación con el exfuncionario, además de acusar que las autoridades ignoraron sus denuncias antes de que decidiera difundir un video de una agresión en redes sociales.

En entrevista con Proceso, la investigadora relató que conoció a Rodríguez Padilla en 2017 y un año después inició una relación sentimental con él, cuando el entonces académico impartía un curso de política energética. Según su testimonio, los primeros episodios de violencia comenzaron en 2022 con agresiones esporádicas que fueron escalando con el paso del tiempo.

Jiménez Lavie aseguró que una de las primeras agresiones graves ocurrió cuando Rodríguez Padilla le enterró un bolígrafo en la mano, lesión que, dijo, aún conserva como cicatriz. Sin embargo, afirmó que la violencia se intensificó a partir de octubre de 2024, cuando él asumió la dirección general de Pemex. "Cambió muchísimo. Inclusive con el trato hacia otras personas. Se volvió déspota", afirmó la académica al describir el comportamiento que, según su versión, comenzó a mostrar el entonces funcionario.

La investigadora señaló que las agresiones también alcanzaron a sus hijos. Aseguró que su hijo mayor, de 15 años y producto de una relación anterior, fue víctima de descalificaciones y exclusión dentro del hogar, mientras que el hijo de ambos, de seis años, presenció diversos episodios de violencia física.

Según su testimonio, Rodríguez Padilla utilizaba al menor para establecer diferencias con su hermano mayor, además de excluir deliberadamente al adolescente de actividades cotidianas dentro de la familia.

Jiménez Lavie también denunció que sufrió amenazas relacionadas con la custodia de su hijo menor. Explicó que, por ser originaria de Cuba, el exdirector de Pemex le aseguraba que podía quitarle al niño gracias a supuestas influencias con integrantes del gobierno federal, legisladores y funcionarios de alto nivel.

Además, afirmó que enfrentó violencia psicológica y económica mediante amenazas para impedir que desarrollara su carrera profesional o consiguiera empleo.

La académica explicó que el episodio que la llevó a poner fin a la relación fue una presunta golpiza ocurrida durante el primer trimestre de 2026, misma que posteriormente difundió mediante un video en redes sociales para denunciar públicamente la agresión.

Indicó que decidió hacer pública la violencia porque considera que existe impunidad y cuestionó el silencio de las autoridades frente al caso. "Él sigue haciendo su vida como si nada, ha seguido humillándome y burlándose de mí. No puede seguir ocupando cargos públicos cuando este es un gobierno que dice defender a las mujeres", declaró.

También sostuvo que, tras la separación, Rodríguez Padilla prácticamente dejó de convivir con el hijo que tienen en común y únicamente aporta recursos económicos para su manutención.

De acuerdo con su relato, una parte de las discusiones surgía cuando ella cuestionaba decisiones relacionadas con la gestión de Rodríguez Padilla al frente de Pemex, luego de recibir comentarios de trabajadores sobre presuntos malos manejos y conflictos internos en la empresa productiva del Estado.

Jiménez Lavie aseguró que antes de hacer pública la agresión intentó alertar al Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL) sobre la conducta del funcionario, pero afirmó que no obtuvo respuesta. Tras la difusión del caso, informó que fue contactada por la Secretaría de las Mujeres, dependencia que comenzó a brindarle acompañamiento.

Luego de que el caso se hiciera público, la Secretaría de Energía informó que, aunque previamente se había anunciado la incorporación de Rodríguez Padilla al INEEL, ésta nunca se formalizó y sostuvo que actualmente no ocupa ningún cargo dentro de la administración pública.

Sin embargo, la investigación publicada por Proceso señala que existen documentos que acreditarían que Rodríguez Padilla sí asumió la dirección general del INEEL y comenzó a desempeñar funciones al frente del instituto, lo que contradice la versión difundida por la dependencia.