El secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez Álvarez, afirmó que la empresa concesionaria Agua de Puebla para Todos es la única obligada a dar mantenimiento, operar y desazolvar la red de alcantarillado de la capital; el funcionario contradijo los argumentos del director de la firma privatizadora, Jordi Bosch Bragado, quien tras la tromba del pasado 28 de junio se deslindó del colapso argumentando que a la empresa solo le compete el drenaje sanitario y no el pluvial mayor.

Rodríguez Álvarez, cobijado por el "Comité Tláloc", recordó que al firmar el contrato de concesión con el Soapap entre 2013 y 2014, Agua de Puebla asumió por completo la infraestructura hidráulica y de saneamiento de la ciudad a cambio de inversiones millonarias. Aseguró que la Comuna cumplió limpiando barrancas y desplegando a más de 800 elementos para atender la contingencia que dejó afectaciones en 41 colonias, como el Centro Histórico, Analco y el Barrio de la Luz.

El choque de declaraciones se da luego de la reciente comparecencia trimestral de Jordi Bosch ante el Congreso del Estado, donde el directivo señaló que el Ayuntamiento es el responsable de construir colectores pluviales de gran escala para mitigar tormentas severas.

Sin embargo, en ese mismo ejercicio el Soapap exhibió que Agua de Puebla solo cumple con el 29% de sus indicadores de calidad y operación, habiendo reprobado 22 de las 31 métricas evaluadas y acumulando sanciones por 2.2 millones de pesos en los primeros nueve años de su contrato.

Las autoridades municipales advirtieron que para esta temporada se prevén precipitaciones un 30% superiores a las del año pasado, alcanzando concentraciones de más de 700 milímetros, por lo que urgieron a la firma a asumir sus obligaciones legales en la red subterránea en lugar de evadir responsabilidades ante las emergencias climáticas.