Las condiciones climáticas volvieron a ganarle la partida a los cuerpos de emergencia en la Sierra Norte y, tras casi 12 horas de intensas y peligrosas maniobras bajo tierra, las brigadas de rescate tuvieron que suspender este sábado el operativo para extraer los dos cadáveres localizados dentro de la gruta de Chichicazapan, en Cuetzalan.

Las implacables lluvias acumuladas durante los últimos cinco días provocaron un nuevo incremento en los niveles de agua subterránea, obligando a los especialistas a retirarse por seguridad.

El centro de mando, encabezado por el presidente municipal Óscar Paula Cruz, informó que el trayecto para llegar hasta los restos es de una complejidad extrema, tomando hasta cuatro horas de caminata subterránea. El personal de rescate tuvo que improvisar puentes, cuerdas y estructuras provisionales para avanzar. 

El punto crítico del hallazgo se ubica después de una cascada y al fondo de una fosa sumamente estrecha, donde la corriente arrastró y dejó atrapadas a las víctimas.

Aunque el Servicio Médico Forense (Semefo) y la Fiscalía General del Estado (FGE) montaron guardia en la entrada de la caverna desde temprana hora para recibir los cuerpos, estos no pudieron ser retirados, por lo que su identidad oficial sigue sin confirmarse. No obstante, se sabe que corresponden a dos de los tres miembros de la familia Peña -el padre Ismael Peña y sus hijas Jazmín Lizbeth y Karime-, quienes desaparecieron el pasado martes al ser sorprendidos por una violenta e inesperada crecida mientras realizaban un recorrido turístico.

La tragedia, que ya suma cinco días de labores de búsqueda, moviliza a siete brigadas de élite en buceo, rapel y espeleología provenientes de Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí y Tlaxcala. 

El operativo se reanudará a primera hora de este domingo con una fuerza de apoyo clave: buzos especializados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes se adentrarán en los ramales inundados no solo para recuperar los dos cuerpos atrapados, sino para mantener el rastreo de la tercera persona que continúa desaparecida en la red de túneles.