La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) frustró una extorsión por $300 mil pesos y localizó a salvo a dos jóvenes de 18 años que eran víctimas de un secuestro virtual; esto luego de la intervención de los agentes investigadores que impidió que los familiares realizaran el depósito exigido por un delincuente que, según las investigaciones tecnológicas, operaba desde el interior del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) de Altamira, Tamaulipas.

El calvario para los jóvenes comenzó el pasado 9 de julio de 2026, cuando uno de ellos recibió una llamada telefónica. El extorsionador, haciéndose pasar por miembro de un grupo delictivo, usó datos personales para intimidarlos, asegurar que los tenía ubicados y ordenarles salir de su casa de inmediato bajo amenazas de muerte. 

Bajo esta presión psicológica, el sujeto los obligó a trasladarse a Plaza Misiones, manteniéndolos en línea de forma continua para evitar que contactaran a nadie.

Mientras los jóvenes permanecían incomunicados en la zona comercial bajo el engaño de que una mujer les entregaría una supuesta "recompensa", el delincuente se comunicó con los padres de las víctimas. Utilizando la información confidencial que les había sacado a los chicos durante la llamada, les aseguró que los tenía secuestrados y les exigió los 300 mil pesos para no hacerles daño.

Tras recibir la denuncia formal, personal de la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión desplegó un operativo de búsqueda en hoteles, moteles, parques y centros comerciales de la periferia. Finalmente, los agentes ubicaron a los dos jóvenes en óptimas condiciones dentro de la Bodega Aurrera de Misiones, donde fueron resguardados y reunidos con sus familias. 

La FGE reiteró el llamado a la población a colgar ante números desconocidos y denunciar de inmediato para no caer en estos engaños.