La FIFA definió al encargado de impartir justicia en el partido más esperado del año: el esloveno Slavko Vinčić, de 46 años, es oficialmente el árbitro central para la Final de la Copa Mundial 2026 que disputarán España y Argentina este domingo en el MetLife Stadium.

Este compromiso representa la cumbre en la trayectoria de Vinčić, quien sumará su cuarto partido dirigido en esta edición mundialista. Previamente, el esloveno estuvo al frente de los duelos Brasil vs. Marruecos y Jordania vs. Argelia en la fase de grupos. Su actuación más comentada ocurrió en los dieciseisavos de final, donde expulsó al ecuatoriano Piero Hincapié ante México por cubrirse la boca al hablarle a un rival, aplicando el nuevo y estricto protocolo disciplinario de la FIFA.

La designación no llega exenta de morbo y controversias extracancha; por un lado, se da en medio de quejas de algunas delegaciones que aseguran que Argentina ha recibido un trato arbitral favorable durante este torneo. Por el otro, la elección de un réferi esloveno sorprendió a algunos analistas debido a las conocidas tensiones políticas entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el mandatario de la UEFA, el también esloveno Aleksander Ceferin, un choque de poderes que añade una capa de narrativa política a las tribunas de Nueva Jersey.

Con su nombramiento, la FIFA mantiene una estricta tradición histórica que se remonta a 1990: cada vez que una Final del Mundial se juega fuera del continente europeo, el árbitro elegido para pitarla pertenece a la UEFA.