El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que solicitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la expulsión del delantero estadounidense Folarin Balogun, aunque aseguró que nunca pidió que se revocara la sanción.

"Pedí una revisión porque no pensé que fuera falta. Lo único que hice fue pedir una revisión. No dije que tenían que hacer esto", declaró el mandatario. Trump sostuvo que la acción por la que Balogun recibió la tarjeta roja no debía ser considerada una infracción. "Eso ni siquiera fue una infracción. Eran dos tipos corriendo a toda velocidad y que por casualidad chocaron entre sí", afirmó.

El mandatario también señaló que desconocía que una tarjeta roja implicara automáticamente un partido de suspensión y calificó esa disposición del reglamento de la FIFA como "muy injusta". Además, criticó al árbitro brasileño Raphael Claus, quien mostró la tarjeta roja al delantero estadounidense tras revisar la jugada en el VAR, al asegurar que le parecía "un poco sospechoso si revisan su pasado".

Balogun había sido expulsado durante la victoria de Estados Unidos por 2-0 sobre Bosnia-Herzegovina en los dieciseisavos de final, luego de pisar el pie de un defensor rival. De acuerdo con el Código Disciplinario de la FIFA, una tarjeta roja directa implica automáticamente la suspensión para el siguiente partido del equipo.

Sin embargo, la Comisión Disciplinaria del organismo anunció el domingo que la ejecución de la sanción quedaría suspendida durante un periodo de prueba de un año, aplicando el artículo 27 de su Código Disciplinario, por lo que Balogun quedó habilitado para disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica.

"Vamos a tener al equipo completo, y Bélgica va a tener al equipo completo. ¿Y saben qué? Si nos ganan, entonces pueden sentirse muy orgullosos", declaró Trump. El presidente estadounidense agregó que, de haber perdido sin Balogun, habría cuestionado el resultado.

"De la otra manera, si nos ganan… yo diré que estuvo amañado, igual que la elección de 2020 estuvo amañada", expresó, al reiterar sus afirmaciones sobre un supuesto fraude en las elecciones presidenciales de 2020, las cuales han sido rechazadas por tribunales y autoridades electorales.

La decisión de la FIFA generó una reacción inmediata de la Real Federación Belga de Futbol (RBFA), que expresó su sorpresa por una resolución que considera contraria al propio reglamento del organismo y anunció que analiza las acciones legales o deportivas que podría emprender.