Rafael Márquez Álvarez aseguró que su principal objetivo al frente de la Selección Mexicana será consolidar el proceso iniciado en el representativo nacional y elevar el nivel competitivo del equipo, al considerar que existe una base sólida de jugadores con experiencia y jóvenes con proyección.

A través de un video difundido en las redes sociales de la Selección Mexicana, el estratega, quien asumió oficialmente el cargo de director técnico este 8 de julio, afirmó que el momento del Tricolor exige dar continuidad al trabajo realizado y acelerar su desarrollo rumbo a los próximos compromisos internacionales.

"Se tiene una muy buena base, se tienen jugadores de experiencia que van a ser importantes en esta etapa. Ahora no es momento de frenar, sino de acelerar. Ya se hizo una base y un gran trabajo para fortalecer esto que se inició y hay que aprovechar esta continuidad que quizá antes no se había visto. Está bajo mi responsabilidad mantenerla e incluso mejorarla", expresó.

El exfutbolista de clubes como Atlas, Barcelona, AS Mónaco y León señaló que buscará llevar al combinado nacional a un nivel superior, sin limitarse a conservar el rendimiento mostrado en los últimos meses.

Márquez destacó que uno de los ejes de su gestión será fortalecer el trabajo integral con las selecciones juveniles, en coordinación con Andrés Lillini, director de Selecciones Nacionales Menores, con el propósito de establecer una identidad futbolística común en todas las categorías.

El entrenador consideró que la formación de talento debe sustentarse en procesos de largo plazo y una metodología compartida, tomando como referencia modelos de desarrollo que conoció durante su etapa en el futbol español, particularmente en el Barcelona. "Hay que darles una base, procesos importantes también. Creo que Andrés Lillini está haciendo un buen trabajo. Hay que trabajar y potencializar. Si queremos tener un mejor futbol debemos tener bases importantes para formar mejores jugadores", comentó.

Márquez asumió el compromiso de consolidar un proyecto que permita fortalecer la estructura del futbol mexicano y mantener una línea de desarrollo que facilite la transición de jugadores hacia la Selección Mayor.