La diputada Esther Martínez Romano (PT) presentó una iniciativa en el Congreso de Puebla para reconocer la violencia estética como una modalidad de agresión de género. La propuesta busca añadir esta categoría a la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado, donde ya se contemplan agresiones como la física, psicológica y vicaria.

El proyecto define esta violencia como cualquier presión, humillación o ridiculización que obligue a una mujer a modificar u ocultar su cuerpo. Estas conductas suelen basarse en prejuicios machistas, racistas o gordofóbicos que imponen patrones de belleza inalcanzables.

La legisladora aclaró que la reforma no busca crear un delito penal ni castigar opiniones personales. El enfoque es preventivo y administrativo, enfocado en visibilizar y nombrar comentarios corporales y exigencias estéticas que la sociedad suele normalizar como bromas cotidianas.

Se advirtió que la presión por cumplir con estos estándares genera daños graves a la salud mental y física, detonando baja autoestima y trastornos alimentarios. Además, la apariencia física sigue siendo uno de los principales factores de discriminación en los entornos laboral, escolar y digital.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Igualdad de Género para su análisis. De aprobarse, las autoridades estatales tendrán un plazo de 180 días para diseñar e implementar programas públicos destinados a prevenir, identificar y atender de forma integral la violencia estética en la entidad.