Nuevo León sigue arrastrando un grave problema de violencia contra las mujeres, y para el senador con licencia Waldo Fernández, las medidas actuales se están quedando cortas. El aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación en el estado advirtió que la entidad carece de una política pública integral y preventiva, lo que ha provocado que la Fiscalía actúe solo cuando la tragedia ya ocurrió, ignorando las alertas previas de las víctimas.

Para el legislador, la clave para frenar los feminicidios a largo plazo no está únicamente en los tribunales, sino en las aulas de educación básica. Fernández propuso una reestructuración de los planes de estudio en las escuelas públicas del estado para enseñar a niñas y niños temas de igualdad de género, derechos humanos y el rechazo absoluto a la violencia familiar desde la infancia.

Mientras se consolidan este tipo de estrategias educativas, el político morenista recordó que existen alternativas federales inmediatas para dar refugio y asesoría a quienes se encuentren en situación de riesgo dentro del estado. Actualmente, Nuevo León cuenta con 19 Centros LIBRE (Libertad, Igualdad, Bienestar, Redes y Emancipación para las Mujeres) diseñados para el acompañamiento integral de las víctimas.

Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para difundir herramientas de auxilio telefónico como la Línea de Bienestar para las Mujeres (marcando al 079). Este servicio, operado bajo el Programa de Atención Integral para el Bienestar de las Mujeres (PAIBIM), ofrece orientación jurídica gratuita y apoyo psicoemocional de emergencia para romper el círculo de la violencia antes de que sea demasiado tarde.