El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, falleció la noche del sábado a los 71 años tras sufrir una "breve y repentina enfermedad", informó su oficina mediante un comunicado. Con su muerte, Estados Unidos pierde a una de las figuras más influyentes del Partido Republicano en materia de política exterior, seguridad nacional y defensa.

De acuerdo con información difundida por medios estadounidenses, servicios de emergencia acudieron a su residencia en Washington tras un reporte relacionado con un paro cardiaco. Aunque se realizaron maniobras de reanimación, el legislador fue declarado muerto esa misma noche. Hasta el momento, su oficina no ha informado oficialmente la causa específica del fallecimiento.

Elegido al Senado en 2002, Graham protagonizó una de las transformaciones políticas más significativas dentro del Partido Republicano. Tras ser un crítico de Donald Trump durante las elecciones de 2016, terminó convirtiéndose en uno de sus aliados más cercanos y en uno de los principales operadores legislativos de su agenda.

Durante más de dos décadas en el Senado fue identificado como uno de los principales "halcones" de la política exterior estadounidense por su respaldo a intervenciones militares y a una postura firme frente a países como Irán, Rusia y Corea del Norte. También defendió de manera constante el apoyo militar a Ucrania e Israel y ocupó las presidencias de las comisiones de Presupuesto y Judicial del Senado.

Tras conocerse su fallecimiento, Donald Trump lamentó la muerte del senador y lo describió como "uno de los mejores senadores" y "un verdadero patriota estadounidense". Diversos líderes políticos nacionales e internacionales también expresaron sus condolencias por la muerte del legislador.

La muerte de Graham ocurre cuando buscaba un quinto mandato en el Senado. Conforme a la legislación de Carolina del Sur, el gobernador Henry McMaster deberá designar a un reemplazo temporal mientras se organiza la elección para cubrir definitivamente la vacante.

A lo largo de su carrera, Graham también impulsó iniciativas bipartidistas en materia migratoria y desempeñó un papel clave en la confirmación de jueces conservadores para la Corte Suprema de Estados Unidos, consolidándose como una de las voces republicanas con mayor influencia en Washington.