La delincuencia organizada tenía infiltradas las comandancias de Puebla, lo que provocó un golpe histórico de la Fiscalía General del Estado, en coordinación con la Marina y la SSP, al cortar y detener a sus respectivos directores de Seguridad Pública en una sola jornada.

La primera parte de esta "limpia" ocurrió en la Mixteca. Ahí, las fuerzas de seguridad detuvieron a David Velázquez de Chietla, Gonzalo Torres de Tehuitzingo y José Santiago Benítez de Chila de la Sal, a quienes se vincula con redes de extorsión y operaciones del grupo criminal "Los Rojos".

Paralelamente, en la Sierra Norte cayeron Evencio Rosas de Tlapacoya, Ángel Miguel Garrido de Tlaola y Manuel Martínez de Jopala. A estos tres mandos se les acusa de conformar una red de protección institucional para blindar el gigantesco narcolaboratorio de metanfetamina desmantelado en junio pasado.

Durante las movilizaciones policiales, el jefe de Seguridad de San Felipe Tepatlán, Andy Castillo Rodríguez, logró percatarse del despliegue, evadió a la justicia y actualmente se encuentra prófugo de la ley.

Las investigaciones de la Fiscalía apuntan a que estos jefes policiales no solo ignoraban a los cárteles a propósito, sino que daban instrucciones directas a los policías bajo su mando para custodiar cargamentos de droga y facilitar el libre tránsito de los delincuentes.

La fiscal general, Idamis Pastor Betancourt, confirmó que ya se integran las carpetas de investigación para presentar a los detenidos ante los jueces de control correspondientes por delincuencia organizada y asociación delictuosa.