La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que su gobierno esperará la conclusión del proceso electoral en Colombia antes de emitir un pronunciamiento sobre el resultado de la elección presidencial que perfila como ganador a Abelardo de la Espriella.

Durante su conferencia, la mandataria señaló que no adelantará ninguna felicitación ni reconocimiento hasta que las autoridades electorales colombianas concluyan el conteo y validen oficialmente los resultados. “Vamos a esperar a que termine el conteo preliminar y sea el definitivo. Vamos a esperar para felicitar a quien haya obtenido el triunfo”, expresó Sheinbaum al ser cuestionada sobre los comicios celebrados en el país sudamericano.

La postura del gobierno mexicano ocurre en medio de los cuestionamientos realizados por el presidente colombiano, Gustavo Petro, quien ha denunciado presuntas irregularidades en el proceso electoral y ha pedido esperar los resultados definitivos antes de declarar un ganador.

Con el 99.6% de las mesas contabilizadas en el preconteo, Abelardo de la Espriella mantiene una ventaja sobre el candidato de izquierda Iván Cepeda en una de las elecciones más cerradas de la historia reciente de Colombia. Los resultados preliminares le otorgan alrededor del 49.6 por ciento de los votos, frente al 48.7 por ciento obtenido por su adversario. La diferencia es inferior a 250 mil sufragios.

Ante este escenario, Petro ha insistido en que el preconteo carece de efectos jurídicos y que únicamente el escrutinio oficial determinará al próximo presidente de Colombia. En paralelo, sectores afines al oficialismo han promovido impugnaciones y reclamaciones sobre miles de mesas electorales.

Sheinbaum evitó emitir juicios sobre el resultado preliminar y reiteró que México respetará la autodeterminación del pueblo colombiano y los procedimientos institucionales establecidos para validar la elección.

De confirmarse los resultados una vez concluido el escrutinio oficial, Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, sucediendo a Gustavo Petro tras una contienda marcada por la polarización política y las acusaciones cruzadas entre ambos bloques.