Israel y Líbano firmaron este viernes en Washington un acuerdo marco de paz con la mediación de Estados Unidos, en un intento por poner fin a meses de enfrentamientos en la frontera común. El pacto contempla el retiro gradual de tropas israelíes de zonas específicas del sur libanés, el fortalecimiento del Ejército de Líbano y la creación de un mecanismo de coordinación militar entre ambos países; sin embargo, enfrenta un obstáculo clave: el rechazo de Hezbolá, organización que no participó en las negociaciones.
La firma se concretó tras cuatro días de conversaciones en la capital estadounidense, con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, quien calificó el acuerdo como "el primer paso" de un proceso complejo pero necesario para alcanzar una paz duradera entre ambas naciones.
El documento establece una ruta para que el Ejército libanés recupere el control de su territorio, desarme a Hezbolá y permita el retiro progresivo de las fuerzas israelíes una vez que desaparezca la amenaza sobre la frontera norte de Israel. Además, contempla la creación del Grupo de Coordinación Militar para Líbano (MCG4L), encargado de supervisar la implementación del acuerdo. Estados Unidos también anunció un paquete de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria y otros 30 millones para fortalecer las capacidades de las fuerzas armadas libanesas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó que las Fuerzas de Defensa de Israel iniciarán la retirada de dos "zonas piloto" en el sur de Líbano, con el objetivo de que el Ejército libanés asuma gradualmente el control de esas áreas. No obstante, reiteró que la retirada dependerá del desarme efectivo de Hezbolá.
El conflicto entre Israel y Hezbolá escaló el pasado 2 de marzo, cuando la organización chií lanzó ataques contra territorio israelí tras el inicio de las operaciones militares de Israel y Estados Unidos contra Irán. Desde entonces, los enfrentamientos han dejado más de 4 mil muertos y más de un millón de desplazados en Líbano, de acuerdo con cifras difundidas durante las negociaciones.
Pese al optimismo expresado por Washington, Jerusalén y Beirut, Hezbolá rechazó de inmediato el acuerdo. El legislador Hasán Fadlalah aseguró que el pacto no podrá aplicarse sin el respaldo de la organización y advirtió que cualquier intento de desarmarla podría derivar en un conflicto interno en Líbano.
Las negociaciones también enfrentaron diferencias sobre las zonas de las que Israel debía retirarse inicialmente, aunque finalmente ambas delegaciones alcanzaron un consenso para avanzar con el acuerdo marco, cuya aplicación dependerá de las condiciones de seguridad sobre el terreno.
Israel y Líbano nunca han firmado un tratado de paz formal desde la creación del Estado israelí en 1948. Ambos países permanecen técnicamente en estado de guerra, por lo que este acuerdo marco representa el acercamiento diplomático más relevante entre las dos naciones en décadas, aunque su viabilidad dependerá en gran medida de la postura que adopte Hezbolá.
Israel y Líbano firman acuerdo marco de paz; Hezbolá rechaza el pacto mediado por Estados Unidos
Israel y Líbano dieron un paso hacia un posible cese definitivo de las hostilidades al firmar un acuerdo marco de paz con mediación de Estados Unidos.