El balance del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia se elevó de manera dramática a 132 personas fallecidas y más de 570 heridas, según el reporte preliminar emitido por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).

El gobierno del presidente Abelardo De La Espriella declaró el desastre de carácter nacional y ordenó la militarización en ciudades clave como Cali para garantizar la seguridad y la logística de rescate.

Cinco de las principales ciudades del país permanecen en alerta roja por la magnitud de los destrozos: Pereira —la más impactada, con 60 víctimas mortales—, Cali (15), Quibdó (8), Manizales (4) y Armenia.

El informe técnico contabiliza al menos 86 edificaciones colapsadas y siete aeropuertos con operaciones suspendidas debido a afectaciones estructurales en sus pistas y terminales.