El estado de Tlaxcala enfrenta la dispersión del gusano barrenador del ganado (GBG), una plaga parasitaria que, a diferencia de su comportamiento tradicional en el ganado, ha encendido las alarmas por cebarse con los perros.

El Observatorio Ciudadano de Protección Animal (OCPA) reportó que, con corte al 25 de junio de 2026, la entidad suma 17 casos acumulados y cinco activos. De estos últimos, cuatro corresponden a caninos, lo que representa el 80% de la incidencia activa en el estado.

Los cuatro casos activos en perros se localizan en los municipios de Apizaco, con dos registros, Tlaxco con uno y San José Teacalco con otro más. El único caso activo restante fuera de esta especie pertenece a un bovino detectado en Atlangatepec.

Ante el avance de la miasis, el panorama institucional desató exigencias de colectivos civiles debido a la disparidad en las estrategias de contención. Mientras la Secretaría de Impulso Agropecuario implementó cercos sanitarios para proteger al ganado, el OCPA denunció la inacción de la Coordinación de Bienestar Animal (CBA) del estado por carecer de un plan de contingencia formal.

La organización civil acusó que la CBA ha ignorado los exhortos enviados desde abril para activar campañas informativas masivas y capacitar a los ayuntamientos. Advirtieron que la falta de difusión compromete la salud pública local, ya que la detección oportuna, la revisión constante de heridas y la atención veterinaria inmediata son indispensables para frenar la propagación de la plaga.