El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció un plan de 12 acciones que deberán implementarse en un plazo de 120 días, con una inversión de 11,745 millones de pesos, para mejorar la infraestructura y el funcionamiento de sus clínicas y hospitales, en medio de las protestas de trabajadores que se han extendido por el país.

La estrategia fue presentada este martes por el director general del organismo, Zoé Robledo, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Aunque el funcionario no vinculó directamente el anuncio con las movilizaciones, la propuesta se da después de que la mandataria anticipara un plan integral para atender las inconformidades del personal del Seguro Social.

Robledo señaló que las acciones deberán quedar implementadas a más tardar en febrero de 2027 y subrayó que los avances tendrán que concretarse en cada hospital y ser perceptibles para los derechohabientes.

El programa contempla medidas en distintos ámbitos, entre ellas el incremento salarial, el ofrecimiento de contratos por tiempo indeterminado para cerca de 11 mil trabajadores y la incorporación de 2,500 médicos especialistas. También incluye compromisos para garantizar el abasto de medicamentos y fortalecer los servicios de Urgencias.

El anuncio representa un nuevo intento de la dirección del IMSS por responder al descontento de sus trabajadores, quienes mantienen movilizaciones ante las condiciones laborales y sus demandas salariales.

La primera propuesta de la institución fue un aumento de 8% en las percepciones: 4% directo al salario y otro 4% en la ayuda para renta. Sin embargo, el ofrecimiento se encuentra por debajo del incremento de 10% que exige el personal inconforme. En medio de las protestas, Sheinbaum ha respaldado la continuidad de Robledo al frente del instituto, cargo que ocupa desde 2019. La presidenta descartó que esté en consideración su salida y afirmó que el funcionario se encuentra atendiendo los asuntos necesarios.

La mandataria también rechazó que el Gobierno federal vaya a aceptar el aumento salarial de 10% solicitado por los sindicalistas. En su defensa de la propuesta de 8%, sostuvo que se trata de un incremento significativo frente a los pactados en administraciones anteriores. Sheinbaum añadió que la decisión fue resultado de una revisión de los recursos disponibles para financiar el aumento y atender las demandas tanto de los trabajadores como de los derechohabientes.

Ahora, el desafío para el IMSS será traducir los compromisos anunciados en mejoras concretas y determinar si las medidas son suficientes para reducir las tensiones con el personal y contener las movilizaciones.