Ante la escalada de protestas ciudadanas contra la construcción del cablebús en la capital poblana, el gobierno estatl anunció que esta misma semana arrancarán asambleas vecinales e informativas en las colonias y polígonos donde se proyecta la edificación de las estaciones.

La medida -según el Estado- busca socializar el impacto social, la viabilidad técnica y las reducciones en tiempos de traslado del proyecto para desactivar el descontento, garantizando que la administración estatal mantendrá una postura de diálogo sin recurrir a la represión frente al derecho a la libre manifestación.

La respuesta oficial ocurre tras una marcha encabezada por colectivos urbanos, ambientalistas y vecinos del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (Cenhch) que partió del Parque Juárez bajo las consignas "Parques sí, cables no" y "Armenta, entiende, queremos áreas verdes".

Los inconformes rechazaron los señalamientos gubernamentales que los vinculan con el PAN, defendieron su carácter vecinal apartidista y criticaron la negativa de las autoridades a realizar una consulta ciudadana sobre la obra, apoyándose en posturas de urbanistas que advierten que la ruta propuesta excluye a zonas de alta marginación y carece de integración multimodal.