El Gobierno de Nuevo León formalizó la puesta en marcha del “Pase Turístico”, una medida que impondrá un restrictivo control a todos los automóviles con placas foráneas que pretendan transitar por la entidad.
Aunque los lineamientos emitidos por el Instituto de Control Vehicular (ICVNL) entraron en vigor este lunes tras su aprobación en el Congreso local, las autoridades concedieron una prórroga de 45 días antes de que la portación del permiso sea vinculante, fijando el 21 de octubre como la fecha en que los agentes estatales y de tránsito municipal podrán detener y sancionar a los automovilistas no regularizados.
Dicho esquema condiciona la libre circulación en el estado a un trámite digital gratuito con una vigencia máxima de apenas 30 días al año por vehículo.
La medida ha generado polémica al considerarla una barrera burocrática al turismo y al comercio regional en el noreste del país, pues obligaría a miles de automovilistas que residen en la zona metropolitana de Monterrey con placas de otras entidades a forzarlos a pagar el emplazamiento local o, en su defecto, tramitar un “Registro Vehicular de Estancia Prolongada”.
La medida también ha despertado críticas por dar luz verde a los cuerpos de tránsito municipales para verificar su cumplimiento, un escenario que analistas y conductores advierten como una puerta abierta al acoso vial y la extorsión en los accesos metropolitanos.