En una jornada marcada por un vertiginoso recuento de votos, Luiz Inácio Lula da Silva logró la reelección a la presidencia de Brasil tras imponerse en la segunda vuelta electoral sobre el senador opositor Flávio Bolsonaro.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) declaró la contienda "matemáticamente definida" al consolidar una tendencia irreversible que le otorga al actual mandatario poco más del 51 por ciento de los sufragios, frente al 48 por ciento obtenido por el representante de la derecha.
Con este resultado, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) completa una remontada política tras los ajustados números de la primera vuelta y asumirá su cuarto mandato presidencial al frente de la mayor economía de América Latina.
Se espera que en las próximas horas el presidente electo emita un mensaje a la nación desde São Paulo para delinear las prioridades de su nueva administración.