Con la sombra de una revocación de mandato y el llamado a regidores suplentes para definir la gobernabilidad en Acatlán de Osorio, la presidenta municipal Guadalupe Lucero Bárcenas salió a blindar mediáticamente a su madre, María Isabel Bárcenas Solórzano, quien se perfilaría como su sustituta directa en la alcaldía, según la planilla electoral correspondiente. 

Ante la latente posibilidad de una revocación de mandato, la edil intentó matizar el vínculo familiar de su suplencia asegurando en redes sociales que el eventual relevo "no constituye nepotismo".

Lucero Bárcenas argumentó que la inclusión de su madre en la fórmula de 2024 responde al voto popular en las urnas y no a un favor de oficina o a una contratación directa desde la nómina. 

Sin embargo, su deslinde técnico-legal pasa por alto el peso político de haber colocado a un familiar directo como primera en la línea de sucesión municipal. 

Mientras la incertidumbre crece en el municipio por la resolución del Poder Legislativo local, la alcaldesa apela a que "el voto limpia el cargo", buscando disipar los cuestionamientos éticos que implica heredarle el mando del gobierno a su propia madre en medio de una crisis política.