El presidente de China, Xi Jinping, prepara una amplia delegación empresarial para acompañarlo durante su visita a Washington, donde se reunirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el próximo 24 de septiembre, de acuerdo con dos fuentes consultadas por Reuters.
La decisión representa un movimiento poco habitual para Xi, quien rara vez viaja al extranjero acompañado por altos ejecutivos de empresas. La medida ocurre además en un contexto marcado por las restricciones de Estados Unidos a las inversiones chinas y por las tensiones que Beijing ha mantenido con el sector privado desde las medidas regulatorias implementadas a partir de 2020.
La delegación empresarial busca, en parte, mostrar la disposición de China para fortalecer las inversiones y los vínculos comerciales con Estados Unidos, al tiempo que podría ofrecer a la Casa Blanca algunos resultados económicos antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, señaló una de las fuentes familiarizadas con las conversaciones.
Las fuentes no pudieron determinar qué empresarios formarían parte de la delegación prevista para la cumbre del 24 de septiembre. El viaje empresarial de Xi a Estados Unidos sería el primero de este tamaño desde 2015, cuando estuvo acompañado por ejecutivos, entre ellos representantes de Alibaba.
Las empresas chinas han enfrentado un mayor escrutinio sobre sus inversiones y operaciones en Estados Unidos. Washington ha impuesto un arancel de 100 % a los vehículos eléctricos importados desde China, prohibió la importación de determinados drones, routers y robots extranjeros y obligó a la desinversión de las operaciones estadounidenses de TikTok.
Además, importantes empresas tecnológicas chinas han sido incluidas en la Entity List, que reúne a compañías consideradas una amenaza para la seguridad nacional, así como en una lista del Pentágono.
El presidente Donald Trump, en contraste, ha viajado a China acompañado por grandes delegaciones de empresarios estadounidenses. En sus visitas de 2017 y mayo de este año llevó a ejecutivos de compañías estadounidenses con el objetivo de buscar un mayor acceso al mercado chino.
Scott Kennedy, experto en negocios chinos del Center for Strategic and International Studies, consideró que Beijing parece buscar una participación más deliberada de los empresarios en la delegación. A su juicio, la presencia de los ejecutivos podría resultar valiosa durante la cumbre.
China y Estados Unidos establecieron en mayo mecanismos formales para gestionar sus relaciones comerciales y de inversión. Sin embargo, tres fuentes familiarizadas con el asunto señalaron que el Board of Investment difícilmente generará resultados importantes durante la cumbre debido al complicado entorno que enfrentan las inversiones chinas en Estados Unidos.
Las expectativas sobre la reunión se mantienen moderadas y las fuentes consultadas anticipan pocas posibilidades de alcanzar un acuerdo de gran alcance.
Ambos gobiernos también mantienen diferencias sobre qué productos deberían ser considerados “no sensibles” dentro del Board of Trade. Alrededor de 10 categorías de productos están siendo analizadas para su posible inclusión, aunque la lista podría modificarse antes de la cumbre.
Entre las prioridades de Estados Unidos para la reunión se encuentran alcanzar un acuerdo sobre el Board of Trade y conseguir más licencias para que empresas estadounidenses puedan importar tierras raras desde China.
Además, Washington continúa presionando a Beijing para que atienda las preocupaciones estadounidenses sobre el cumplimiento del acuerdo anunciado en Busan en octubre, mediante el cual ambos países establecieron una tregua comercial de un año que suspendió algunas restricciones a las exportaciones y aranceles.
China, por su parte, ha solicitado una reducción adicional de los aranceles. El Ministerio de Comercio chino informó en julio que ambos países analizaban reducciones arancelarias recíprocas que abarcarían productos por un valor de 30 mil millones de dólares.
Aunque la Corte Suprema de Estados Unidos anuló en febrero los aranceles relacionados con China impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, Washington posteriormente estableció un arancel global de importación de 10 %.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló el jueves que ambos países realizarán durante la cumbre algunos anuncios relacionados con la agricultura y las barreras no arancelarias, aunque no proporcionó detalles.
Antes de la reunión entre Xi y Trump, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent; Greer, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, se reunirán a principios de septiembre para discutir los posibles resultados de la cumbre, según cuatro fuentes citadas por Reuters. La fecha y el lugar exactos de esas conversaciones aún no han sido determinados.