El secretario de Salud, David Kershenobich, ordenó realizar una revisión urgente de las condiciones higiénico-sanitarias de los servicios de alimentación de las unidades hospitalarias del sector público, luego del brote de Salmonella que afectó a 135 médicos residentes y de alta especialidad del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.

El funcionario informó que 41 de los 135 médicos afectados requirieron tratamiento hospitalario y aseguró que todos se encuentran en buenas condiciones. El Hospital General de México dará a conocer este domingo la evolución de los pacientes.

Kershenobich señaló que la Secretaría de Salud inició además una investigación en otros Institutos Nacionales de Salud y hospitales de referencia, con el objetivo de identificar oportunamente cualquier otro evento que pudiera representar un riesgo sanitario.

Como parte de las medidas, instruyó a la Dirección General de Epidemiología, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad a realizar las revisiones correspondientes.

La instrucción también incluye al IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar y Pemex, con énfasis en las condiciones de preparación, almacenamiento y suministro de alimentos, así como en las condiciones sanitarias de cocinas y comedores de sus unidades hospitalarias.

El brote en el Hospital General de México fue identificado el pasado 31 de agosto, después de que se registrara un incremento súbito de personas con síntomas gastrointestinales. Los estudios de laboratorio confirmaron la presencia de Salmonella spp. en los casos analizados y en dos de ellos también se identificó una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica.

Ante la situación, el Hospital General de México suspendió el servicio subrogado de comedor para médicos residentes, mientras continúa la investigación epidemiológica y sanitaria para determinar el origen de la contaminación.

El secretario de Salud destacó que los médicos residentes cumplen una función fundamental dentro de los hospitales y sostuvo que las instituciones tienen la responsabilidad de garantizarles condiciones adecuadas, dignas y seguras para desarrollar su formación y trabajo.

Kershenobich indicó que las revisiones deberán realizarse con carácter urgente y que sus resultados serán informados a la Secretaría de Salud. El funcionario afirmó que la responsabilidad de las autoridades no se limita a atender los brotes una vez que ocurren, sino que también implica prevenirlos, detectarlos oportunamente, investigar sus causas y corregir las posibles fallas.