Claudia Arlett Espino presentó su renuncia irrevocable a la Secretaría Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE), el cargo administrativo más relevante dentro del organismo.

En la carta dirigida a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, con efectos a partir del 9 de septiembre de 2026, la funcionaria argumentó motivos de salud y la necesidad de conciliar su vida personal frente a la alta exigencia logística que implica la organización del Proceso Electoral Concurrente 2026-2027, en el que se renovarán cargos federales y locales en las 32 entidades del país.

La salida de Espino —quien asumió el cargo el 1 de diciembre de 2024 tras la encargaduría de Claudia Edith Suárez— ocurre a un día de la apertura formal del proceso electoral.

La funcionaria ofreció colaborar en los trabajos de transición para garantizar la operatividad de la dependencia, encargada de la representación legal del instituto y de la coordinación de las direcciones ejecutivas y juntas locales.

Ante la baja, Guadalupe Taddei podrá designar una persona encargada de despacho mientras el Consejo General evalúa una propuesta definitiva para presidir la Junta General Ejecutiva.