El relleno sanitario de Chiltepeque podría volver a operar al 100% de su capacidad antes de que concluya el año, luego de que se hayan acatado nueve de las 12 recomendaciones emitidas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) tras la clausura parcial aplicada en mayo pasado.

El coordinador del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), Omar Rodríguez Corte, explicó que actualmente el sitio funciona al 80 por ciento mientras la empresa concesionaria Resa concluye las tres observaciones pendientes, enfocadas en estudios de filtración en la bóveda, una pileta de escurrimientos y una laguna de apoyo para el control de lixiviados.

El funcionario estimó que la dependencia federal realizará una nueva inspección en los próximos meses para verificar los trabajos técnicos, financiados en su totalidad por la concesionaria.

A pesar de las restricciones operativas, Rodríguez Corte confirmó que el servicio de recolección en la capital poblana se mantiene sin afectaciones y se renovaron los convenios para que ocho municipios conurbados continúen depositando sus residuos sólidos en el inmueble.

A la par de las obras de mitigación ambiental exigidas por la Profepa, se lleva a cabo el recubrimiento de la denominada Celda C, infraestructura proyectada para asegurar la capacidad de recepción de desechos por lo menos hasta el 31 de diciembre de 2027, fecha en que vence el título de concesión actual.

No obstante, estudios de unidades verificadoras señalan que el predio de 67 hectáreas conserva un potencial operativo de hasta cinco años más, al haberse ocupado únicamente entre el 30 y 35 por ciento de su superficie total.

El Ayuntamiento de Puebla mantendrá las labores de supervisión sobre la empresa operadora para garantizar que los trabajos concluyan dentro de los marcos legales y se eviten nuevas emergencias ambientales durante la temporada de lluvias.