La Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por Mario Delgado, acordó junto con los estados del país avanzar hacia la regulación del uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles en las escuelas.
Durante la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria del Conaedu, se definió que las restricciones se aplicarán con diferentes niveles según el grado educativo, respondiendo a la alerta encendida por evaluaciones de la OCDE sobre cómo el uso excesivo de pantallas afecta la comprensión lectora, la retención de información y la convivencia entre estudiantes.
Para acompañar la medida, la dependencia impulsará asambleas con madres, padres y docentes, distribuirá 16 millones de guías formativas y reforzará la salud mental de los jóvenes mediante la estrategia "El ABC de las Emociones".
La iniciativa cuenta con el respaldo del 81 % de más de 565 mil maestras y maestros consultados a nivel nacional, quienes reportaron dificultades de atención, menor memoria y una disminución en la actividad física de los alumnos dentro de los planteles.
Apoyada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la propuesta busca que los dispositivos se utilicen únicamente bajo fines pedagógicos específicos, coordinando esfuerzos entre familias, escuelas y especialistas para fomentar una "educación con menos pantallas" sin generar exclusión digital ni vulnerar la autonomía de la niñez.