Moverse en scooter por Monterrey está a punto de dejar de ser terreno libre, pues ante el constante incremento de monopatines eléctricos en las calles y la ausencia de un marco normativo en la zona metropolitana, el Municipio de Monterrey alista una iniciativa para normar el uso de scooters particulares.
La iniciativa, que estará lista en unos 15 días según el Ayuntamiento, pretende equiparar las exigencias de estos vehículos con las de una motocicleta tradicional: casco obligatorio, chaleco reflejante, seguro contra terceros, licencia de conducir y hasta placas emitidas por Tránsito Municipal.
Asimismo, la reglamentación establecerá restricciones severas de circulación, prohibiendo el tránsito de estos vehículos en avenidas primarias y de alta velocidad para confinar su desplazamiento exclusivamente a calles secundarias o de menor flujo vehicular.
Mientras que las plataformas de renta tienen cierto filtro técnico, como frenos, geocercas y límites de velocidad, los scooters comprados por particulares andan en un limbo total donde nadie responde en un atropello o choque.
Además de meterlos al padrón oficial, el plan contempla vetar su paso por avenidas de alto flujo para relegarlos a calles secundarias. Aunque la propuesta pasará por consulta pública antes de llegar al Cabildo para entrar en vigor a finales de año, el reto principal no será aprobar el papel, sino garantizar que la policía de Tránsito realmente tenga la capacidad de vigilar y multar a los infractores en la vía pública.