Puebla se mantiene como el principal productor nacional de flor de cempasúchil, cuya demanda aumenta durante la temporada de Día de Muertos, y este año se prevé una derrama de hasta 100 millones de pesos para los productores de la entidad.

La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADR), Ana Laura Altamirano Pérez, informó que para esta temporada se estima una producción de hasta nueve toneladas de flor de corte, destinada principalmente a la elaboración de caminos y decoraciones de las tradicionales ofrendas.

A esta producción se suman alrededor de 2.5 millones de macetas, utilizadas principalmente como elementos ornamentales en altares, oficinas y jardines.

Además de la comercialización de la flor, la SADR y los productores poblanos impulsarán el turismo comunitario para que visitantes puedan recorrer directamente los campos de cultivo y conocer el proceso de producción del cempasúchil. Uno de los proyectos es la Ruta del Mictlán, en Atlixco, desarrollada mediante una alianza entre la dependencia estatal y floricultores de la colonia Cabrera, una de las principales zonas productoras de la entidad.

La ruta busca atraer visitantes al denominado epicentro nacional del cempasúchil en la región del Izta-Popo, mediante un recorrido que combinará la producción de flores con expresiones artísticas y elementos de la tradición del Día de Muertos.

De acuerdo con la SADR, en el proyecto participarán 20 productores de Cabrera y jóvenes del colectivo Soberanda, quienes elaboraron figuras monumentales inspiradas en los nueve niveles del Mictlán. La dependencia estatal señaló que el recorrido busca integrar flores, arte y tradición, además de generar una alternativa de comercialización para los productores locales.

La titular de la SADR destacó también la importancia de fortalecer la venta directa. Actualmente, señaló, compradores de 14 estados llegan a Puebla para adquirir la flor por volumen, por lo que también se busca que los ayuntamientos de la entidad compren directamente a los productores para sus decoraciones de temporada.

Según la tradición mexica, el Mictlán era el lugar al que llegaban las almas después de la muerte, tras atravesar distintos niveles en un recorrido hacia el descanso eterno. La Ruta del Mictlán retoma esta concepción para construir su propuesta turística alrededor de las celebraciones de Día de Muertos.