La obligatoriedad de portar un engomado con microchip RFID y código QR en el casco no está dando resultados contra la delincuencia y sólo genera molestias para los conductores de motocicleta, según lo advirtió el dirigente estatal del Partido Acción Nacional en Puebla, Mario Riestra Piña, al adelantar que la bancada panista impulsará una iniciativa en el Congreso local para modificar o de plano eliminar estas disposiciones de la Ley de Movilidad y Seguridad Vial.

El líder del blanquiazul criticó que la medida asume una postura punitiva y prejuiciosa que hace pasar por sospechoso a cualquiera que use la moto como medio de transporte o herramienta de trabajo. Además, reveló que las propias calcomanías se han vuelto blanco de robo junto con cascos y vehículos, terminando en manos de criminales para librar los operativos.

Para Riestra Piña, la política pública no tiene sustento real ni estudios técnicos que demuestren que pegar una etiqueta en el casco reduzca los robos o los homicidios en la entidad. La falta de efectividad es evidente al revisar los datos oficiales: el primer paquete entregado por el gobierno estatal constó de 45 mil distintivos, lo que apenas cubre al 24.8 por ciento de un parque vehicular registrado de 181 mil motos en Puebla.

Asimismo, el dirigente panista sostuvo que la medida desvía la atención del verdadero problema que sufren los motociclistas, que son las pérdidas humanas por accidentes viales. Los siniestros con este tipo de vehículos aumentaron 152 por ciento entre 2020 y 2024, pasando de 580 a 1,461 casos anuales, mientras que a nivel nacional este sector representa casi el 58 por ciento de los egresos hospitalarios por percances de tránsito. La dirigencia enfatizó que el esfuerzo institucional debería enfocarse en salvar vidas y mejorar la cultura vial en lugar de imponer trámites ineficientes.