El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, respaldó la postura fijada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, así como por la dirigencia nacional de Morena, respecto al procedimiento interno contra las diputadas locales Nayeli Salvatori y Graciela Palomares por comentarios discriminatorios vertidos contra personas de la tercera edad.

El mandatario estatal enfatizó que la militancia partidista exige cumplir con la doctrina y el Código de Ética del movimiento, recordando que pertenecer a una fuerza política va más allá de competir por cargos públicos.

En días previos, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió durante su conferencia matutina que ningún servidor público —sin importar su afiliación— debe emitir comentarios despectivos, dejando en manos de los órganos internos de Morena la definición de posibles sanciones.

Este pronunciamiento se sumó a la solicitud formal de la líder nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, quien pidió ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) la suspensión de los derechos políticos de ambas legisladoras.

Con la postura del Ejecutivo estatal y de la Presidencia de la República, el expediente contra Salvatori y Palomares queda sujeto a la resolución final de la CNHJ de Morena, instancia que determinará las medidas disciplinarias que enfrentarán las representantes poblanas.