La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó cualquier intervención de gobiernos extranjeros en México, luego de los señalamientos de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con la delincuencia.

Durante su visita a Culiacán, como parte de la gira para presentar los resultados de su Segundo Informe de Gobierno, la mandataria federal defendió la soberanía nacional y sostuvo que la cooperación internacional debe realizarse sin injerencia en territorio mexicano.

“La injerencia no resuelve los problemas; la injerencia provoca violencia. ¿Qué pide México? Soberanía, cooperación para el desarrollo, que es lo que genera paz. No queremos injerencia de ningún gobierno extranjero en nuestro territorio. Los mexicanos definimos nuestro futuro”, afirmó Sheinbaum.

La presidenta también expresó su respaldo a la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, y señaló que el Gobierno de México mantendrá el apoyo federal a la entidad. El gobierno estatal informó que Sheinbaum acordó mantener la presencia de las fuerzas federales en Sinaloa durante el tiempo que sea necesario.

En su mensaje, Sheinbaum afirmó que las decisiones sobre el rumbo de Sinaloa corresponden a sus habitantes y reiteró que ningún gobierno extranjero debe determinar el futuro de la entidad: “Sinaloa lo deciden las y los sinaloenses. El presente y el futuro de Sinaloa son de los sinaloenses; son del pueblo de México”, declaró.

La mandataria federal añadió que, desde su perspectiva, la cooperación para el desarrollo debe ser el mecanismo para alcanzar condiciones de paz, mientras que la justicia, la libertad y la soberanía deben prevalecer en el país.

Finalmente, durante su discurso hizo referencia a la historia nacional para reiterar que el destino de México debe ser definido por sus ciudadanos y no por intereses externos: “Ninguna élite define el futuro de la patria, que es el pueblo de México quien lo define”, concluyó.