Este martes 3 de noviembre, millones de ciudadanos acuden a las urnas en Estados Unidos para definir la conformación del Congreso en unas elecciones de mitad de mandato (midterms) que representan un referéndum directo sobre el segundo periodo de Donald Trump en la Casa Blanca.

En la contienda está en juego la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de las 100 bancas del Senado, además de 30 gubernaturas. Mientras los demócratas buscan arrebatar la mayoría para imponer un contrapeso legislativo e iniciar investigaciones sobre la administración federal, los republicanos intentan conservar el control parlamentario para evitar la parálisis política en el tramo final del mandato presidencial.

Las encuestas nacionales perfilan una ventaja favorable al Partido Demócrata en la Cámara de Representantes, mientras que la contienda por el Senado se mantiene en margen de incertidumbre. La dinámica electoral ha estado dominada por la inflación, la atención médica, la política migratoria y la postura del país ante el conflicto con Irán.

En este contexto, la recta final de las campañas ha estado marcada por un incremento histórico en el voto anticipado y la polarización sobre la legitimidad del sistema electoral, en medio de advertencias sobre posibles impugnaciones legales tras el cierre de las casillas.

La fuerza del voto hispano y el peso del factor económico

Con una base de entre 36 y 39 millones de electores habilitados, la comunidad latina se posiciona como el bloque demográfico con capacidad para definir contiendas reñidas en estados clave como Arizona, California, Pensilvania y Texas.

Las proyecciones del Pew Research Center señalan que las prioridades de este electorado están encabezadas por la economía y el costo de vida con un 86 por ciento de interés, seguido de la salud con un 80 por ciento, la educación con el 75 por ciento y la inmigración con el 64 por ciento.

Pese a que diversos sectores del electorado hispano mostraron aperturas hacia el Partido Republicano en ciclos recientes debido a presiones económicas, los últimos sondeos reflejan una intención de voto favorable a los demócratas impulsada por el rechazo a las severas políticas migratorias de la administración actual.

No obstante, al tratarse de un electorado heterogéneo integrado por diversas nacionalidades —donde la población de origen mexicano representa el 59%—, la definición de los escaños del Capitolio dependerá de los niveles de participación efectiva de los votantes jóvenes y de las comunidades latinas en los distritos disputados.