Padres de familia denunciaron presuntos casos de maltrato infantil contra alumnos de maternal del Instituto Madero, plantel Zavaleta, en Puebla, por lo que uno de ellos presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE).

De acuerdo con los testimonios recabados por las familias, al menos 13 menores de dos años habrían resultado afectados por diferentes incidentes ocurridos dentro de la institución. Además, señalaron que el personal docente presuntamente ocultó información sobre las lesiones y agresiones a los padres.

Entre los documentos incorporados a la denuncia se encuentra la declaración de una profesora del colegio, cuya copia fue consultada por este medio. En ella se describen presuntos episodios de maltrato, lesiones y omisiones en la atención de los menores, registrados entre el 9 y el 29 de octubre de 2026.

El testimonio también señala a Elia Jazmín Sanpedro Hernández, directora de Preescolar, por supuestamente instruir al personal para minimizar los incidentes y proporcionar explicaciones distintas a las familias sobre el origen de las lesiones.

Según la declaración de la docente, uno de los primeros incidentes ocurrió el 9 de octubre, cuando una niña fue entregada a su familia con un pellizco en el rostro. La profesora aseguró que, por indicaciones de la Dirección de Preescolar, se informó a la madre que la lesión había ocurrido accidentalmente mientras la pequeña jugaba en una casita.

El 12 de octubre se reportó otra lesión, además de la caída de un niño desde un columpio. A partir de estos acontecimientos, se habría establecido que una auxiliar notificara a las familias sobre los incidentes ocurridos durante las clases de inglés.

Los reportes continuaron durante la última semana del mes. El 27 de octubre, una alumna presentó un golpe en el tórax y un niño tenía un rasguño. La declarante sostuvo que a la madre se le explicó que la lesión había sido ocasionada por material del salón, aunque presuntamente el responsable había sido otro compañero.

Un día después, dos menores fueron entregados con rasguños en el rostro. La profesora aseguró que un niño había agredido físicamente a una compañera, pero que ninguna de las dos familias recibió información sobre lo sucedido. Ese mismo 28 de octubre, otra niña presentó un golpe contuso en la barbilla.

La declaración también refiere una reunión realizada el 14 de octubre, luego de que madres de familia solicitaran explicaciones por las lesiones que presentaba una de las pequeñas. Según el testimonio, después de ese encuentro la directora habría instruido al personal para dejar de informar a los padres cuando los niños lloraran o mostraran irritabilidad.

En relación con la alimentación, la docente atribuyó a la directiva la siguiente indicación: "Tirenle la comida, para que las mamás vean que sí está comiendo." La profesora también manifestó que la directora habría responsabilizado a la familia por el llanto recurrente de una menor, al considerar que en su casa no le establecían límites.

Además, señaló que entre el 14 de septiembre y el 16 de octubre los niños lloraban constantemente y que la maestra de inglés, Valeria Largaespada Bagatella, presuntamente cerraba las cortinas y la puerta del salón, situación que habría generado preocupación entre otros integrantes del personal.

El 16 de octubre, después de que una madre reportara una mordida en su hija, la directora supuestamente pidió minimizar los incidentes para evitar que las familias consideraran que ocurría algo grave en el plantel. La declarante aseguró que se negó a ocultar información o manipular los reportes de alimentación. También afirmó contar con bitácoras de incidencias que, según su versión, documentan lesiones que no fueron comunicadas a los padres.

El testimonio agrega que, ante la acumulación de reportes y la preocupación por la seguridad de los alumnos, el 29 de octubre se comunicó la separación definitiva de Valeria Largaespada Bagatella de sus funciones en el área maternal. La declarante sostuvo que ese día una auxiliar le comentó que la profesora señalada había permanecido frente a una computadora, sin atender directamente a los pequeños, quienes todavía no habían recibido sus alimentos.

Los señalamientos contra el personal del Instituto Madero provocaron inconformidad entre las familias, que el 4 de noviembre sostuvieron una reunión con la directora de Preescolar, Elia Jazmín Sanpedro Hernández. Según los padres, durante el encuentro la directiva manifestó que no creía los señalamientos que le estaban presentando, por lo que decidieron continuar con las acciones para exigir explicaciones y esclarecer lo ocurrido.

La mañana de este jueves 5 de noviembre, los inconformes bloquearon el acceso al plantel Zavaleta como medida de protesta para visibilizar las presuntas agresiones contra los menores y exigir condiciones de seguridad para los estudiantes.

Las familias buscan que las autoridades investiguen los hechos y determinen las posibles responsabilidades del personal involucrado.