Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) desplegó un nuevo operativo en la Laguna de San Baltazar para intentar capturar a "Fugaz", el cocodrilo bebé que habita en el cuerpo de agua urbano de la capital poblana.

Para facilitar las maniobras y evitar que el ejemplar se ahuyente, las autoridades restringieron la circulación de embarcaciones mediante letreros de "prohibido el paso" y el tendido de cuerdas sobre la zona donde suele refugiarse.

Pese al despliegue de las autoridades ambientales, el reptil logró eludir la captura una vez más y permanece libre en el estanque.

De acuerdo con la dirección del parque urbano, el pequeño ejemplar suele descansar en un islote al fondo de la laguna y se sumerge de inmediato al percibir el ruido o la cercanía de las lanchas, lo que complica su localización.