La muerte de Rubén Alberto Curiel Tejeda, coordinador general jurídico de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Puebla y exfiscal Anticorrupción, generó cuestionamientos entre abogados, personas cercanas y usuarios de redes sociales, quienes pidieron que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga las investigaciones.

Curiel Tejeda fue localizado sin vida la mañana del viernes 25 de septiembre en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) Angelópolis, dentro de un vehículo y con una lesión provocada por arma de fuego. La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó el fallecimiento y señaló inicialmente que, de manera preliminar, los indicios apuntaban a una posible “muerte autoinfligida”, aunque aclaró que esa hipótesis no se daría por concluida hasta agotar las diligencias necesarias para esclarecer los hechos.

La rapidez con la que se difundió esa primera línea de investigación provocó cuestionamientos públicos.La FGE informó posteriormente que personal ministerial y pericial realizaría las diligencias correspondientes.

En redes sociales, personas identificadas como amistades y abogados cercanos al exfuncionario expresaron dudas sobre la hipótesis inicial y solicitaron que la investigación fuera asumida por la FGR. Entre quienes hicieron este llamado se encuentra el abogado Israel Trujillo, quien se identificó como amigo de Curiel Tejeda y cuestionó públicamente las circunstancias de su muerte.

También hubo cuestionamientos desde el ámbito político. El diputado local Rafael Micalco criticó que la Fiscalía difundiera tan pronto una hipótesis sobre la causa de muerte y planteó interrogantes sobre los motivos de la presencia de Curiel Tejeda en el CIS, las personas con las que pudo haberse reunido y los asuntos que tenía en trámite.

A estas dudas se sumaron publicaciones de periodistas y personas cercanas al exfiscal, quienes señalaron que no habían observado conductas que, desde su perspectiva, permitieran anticipar una decisión de ese tipo. Estas versiones, sin embargo, corresponden a testimonios y opiniones de terceros y no constituyen por sí mismas evidencia pericial sobre la causa de muerte.

En paralelo, comenzaron a circular versiones en redes sociales sobre un supuesto cambio en la investigación hacia una línea de homicidio doloso. Una publicación atribuida al periodista Ozair Viveros señaló que la investigación habría quedado a cargo de la Fiscalía Metropolitana; sin embargo, hasta el momento de esta publicación no se localizó un comunicado oficial de la FGE que confirme públicamente ese cambio de clasificación.

El llamado para que intervenga la FGR también se relacionó con el pasado de Curiel Tejeda como encargado de despacho de la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción, responsabilidad que desempeñó antes de incorporarse a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.

Otro de los elementos mencionados por personas cercanas es que Curiel Tejeda tenía previsto presentar próximamente un libro sobre la historia del notariado en Puebla. Estos datos forman parte de las versiones difundidas por sus allegados y deberán ser contrastados con la investigación ministerial.

Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta lamentó el fallecimiento del funcionario y señaló que el gobierno estatal colaborará con la Fiscalía para el esclarecimiento del caso.

Hasta ahora, el dato oficialmente confirmado es que la FGE mantiene abiertas las diligencias para determinar las circunstancias y causa de la muerte. La propia Fiscalía estableció inicialmente como hipótesis una posible muerte autoinfligida, pero precisó que dicha línea no se consideraría definitiva hasta concluir las investigaciones.

La eventual intervención de la FGR y cualquier modificación de la hipótesis ministerial deberán sustentarse en información oficial conforme avance la investigación.