Frente al creciente descontento y las movilizaciones del personal académico y administrativo, la administración central de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), encabezada por la rectora Lilia Cedillo Ramírez, y la dirigencia del Sindicato de Personal Académico (ASPABUAP) se vieron obligadas a frenar el proyecto de modificación al convenio de pensiones y jubilaciones.

En un comunicado conjunto emitido ayer, martes 3 de noviembre, ambas partes confirmaron el retiro formal de la propuesta y la cancelación de las gestiones legales en curso, desactivando temporalmente una iniciativa que buscaba alterar el esquema de retiro universitario sin el consenso de las bases.

El proyecto, firmado en lo privado el pasado 5 de octubre por la Rectoría y el líder sindical Carlos Armando Ríos Acevedo, pretendía elevar progresivamente las cuotas de los trabajadores activos hasta fijar una aportación del 15% en 2038, además de modificar las condiciones para los futuros contratados.

Sin embargo, la falta de socialización de la medida desató el rechazo masivo de docentes, trabajadores y jubilados, culminando en la marcha hacia Rectoría el 26 de octubre, donde la comunidad exigió frenar el albazo salarial y transparentar el manejo del fondo de retiro.

Aunque el repliegue de las autoridades universitarias representa un triunfo para la movilización obrera e institucional, la Rectoría dejó en evidencia la fragilidad presupuestal que atraviesa el sistema de retiro, el cual reporta reservas por 6,500 millones de pesos frente a compromisos de pago anuales que ya alcanzan los mil 600 millones.

Tras el tropiezo de la propuesta original, la Comisión Institucional deberá convocar a mesas de trabajo sin fechas fijadas hasta el momento, obligando a la gestión de Cedillo Ramírez a replantear su estrategia financiera mediante una ruta de diálogo que atienda el déficit sin cargar el costo de la viabilidad institucional sobre el bolsillo de los trabajadores.