Un sismo de magnitud 5.1, seguido por una réplica de 3.7, sacudió la región andina de Junín, en Perú, dejando un saldo de seis personas muertas, más de 30 heridas y unos 300 damnificados, donde los movimientos telúricos ocurrieron la noche del sábado con 17 minutos de diferencia; el primero se registró a las 21:24 horas -tiempo local- con epicentro cerca de Sicaya, en la provincia de Chupaca, a unos 300 kilómetros de Lima.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Vásquez, explicó que el impacto destructivo fue mayor debido a que la mayoría de las viviendas en la zona están construidas con adobe. El viceministro de Salud, Henry Rebaza, detalló que de los lesionados atendidos en el Hospital Daniel Alcides Carrión, 26 ya fueron dados de alta y seis permanecen hospitalizados, mientras colapsaban las redes de energía eléctrica.
El sismo provocó afectaciones graves en el distrito de Chongos Bajo, donde se desplomó la cruz del Cani Cruz y sufrió severos derrumbes el Antiguo Convento de "Santiago de León", ambos considerados monumentos históricos. Ante la emergencia, el presidente interino de Perú, José María Balcázar, anunció que emitirá un decreto de urgencia debido a que este desastre se suma a las afectaciones previas que el país arrastra por el fenómeno de El Niño.
El mandatario interino aseguró que la ayuda humanitaria ya está en manos de las autoridades regionales para el auxilio inmediato. Por su parte, la presidenta electa, Keiko Fujimori, envió sus condolencias a las familias de las víctimas a través de sus redes sociales, mientras las brigadas de rescate continúan con la evaluación de daños en esta activa zona del Cinturón de Fuego del Pacífico.