El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció nuevas medidas para ampliar sus apoyos de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que se enfrenta al candidato opositor Flávio Bolsonaro. Entre las iniciativas destaca un decreto para impulsar la industria nacional de videojuegos, mediante el desarrollo de la producción, la capacitación profesional y la protección de la propiedad intelectual.

La disposición, firmada el miércoles 14 de octubre, reglamenta el marco jurídico aprobado en 2024 para el sector. Brasil cuenta con alrededor de 115 millones de usuarios de videojuegos, más de la mitad mujeres, y una industria que genera más de 12 mil millones de reales al año, equivalentes a unos 2 mil 400 millones de dólares.

El anuncio se suma a otras propuestas de Lula dirigidas a distintos sectores de la población, entre ellas apoyos para familias de menores ingresos, subsidios a los combustibles y beneficios para pequeños empresarios.

La serie de anuncios ha provocado críticas de Flávio Bolsonaro, quien acusó al mandatario de intentar “comprar votos” con su propuesta para condonar deudas de pequeños empresarios. La contienda electoral se desarrolla después de que Bolsonaro obtuviera 47%
de los votos en la primera vuelta, frente al 45% alcanzado por Lula, quien busca regresar a la Presidencia para un cuarto mandato no consecutivo.

De acuerdo con una encuesta de Datafolha citada en el reporte, publicada después de la primera vuelta, Bolsonaro registró 52% de las preferencias entre los votos válidos, frente a 48%de Lula.

El presidente también ha intensificado sus esfuerzos para conectar con la población evangélica, que representa aproximadamente 27% de los habitantes de Brasil y entre cuyos integrantes Bolsonaro mantiene una ventaja, según las encuestas mencionadas.

En una carta dirigida a las familias evangélicas, Lula retomó medidas anunciadas recientemente, entre ellas la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea, actividades cuestionadas por sectores religiosos debido a sus posibles efectos en el endeudamiento familiar.

El mandatario también defendió su propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, con dos días de descanso. En el mensaje sostuvo que la iniciativa permitiría a las personas disponer de más tiempo para convivir con sus familias y participar en actividades religiosas.

En paralelo, Flávio Bolsonaro confirmó que participará el domingo en el primer debate televisivo rumbo a la segunda vuelta, después de haber anunciado inicialmente que no asistiría. El candidato opositor cambió de postura tras confirmarse la participación de Lula. En un video difundido en redes sociales, afirmó que acudiría al encuentro “para restregarle la verdad en la cara”.

Con la votación prevista para el 25 de octubre, ambos candidatos intensifican sus actividades públicas y sus propuestas para atraer a los electores que definirán la contienda presidencial brasileña.