Gigantescas inundaciones repentinas en Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet, China, dejaron al menos 95 personas muertas y 309 desaparecidas, entre ellas cientos de turistas, además de provocar daños en comunidades e infraestructura.

El Gobierno de Nepal informó que la identificación de las víctimas todavía no concluye, mientras continúan las labores de rescate y la evaluación de los daños ocasionados por el desastre. Entre las personas reportadas como desaparecidas se encuentran decenas de turistas, incluidos 291 procedentes de países como India, Estados Unidos, Reino Unido y Malasia.

El río Bhotekoshi se desbordó alrededor de las 9 de la mañana del miércoles y destruyó varias comunidades, carreteras y proyectos hidroeléctricos, de acuerdo con funcionarios nepalíes. “Hemos pedido tanto a India como a China que nos ayuden en las labores de rescate”, señaló Sasmit Pokharel, portavoz del gobierno de Nepal.

En el distrito de Nuwakot, una de las zonas más afectadas, decenas de edificios, camiones y furgonetas quedaron sepultados bajo grandes cantidades de lodo. Las autoridades también emitieron alertas para habitantes de varios distritos y pidieron alejarse de las riberas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.

La junta de turismo de Nepal indicó que una parte importante de los desaparecidos probablemente son turistas de India y miembros de la diáspora india que se encontraban en peregrinación hacia el monte Kailash, en el Tíbet, considerado un sitio sagrado para los hindúes.

El gobierno de Corea del Sur informó que entre los desaparecidos también hay ciudadanos de ese país que trabajaban en la construcción de una planta hidroeléctrica en Nepal.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Malasia señaló que su embajada en Katmandú recibió reportes de agencias de viajes sobre la pérdida de contacto con 11 ciudadanos malasios en el distrito de Rasuwa, una de las zonas más golpeadas por las inundaciones.

Rasuwa ya había registrado inundaciones repentinas similares en agosto del año pasado, cuando el desbordamiento de un lago glaciar en el vecino Tíbet, asociado a las altas temperaturas en la región montañosa, provocó nueve muertes y daños en infraestructura, incluido un puente que conecta ambos países.

Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, señalaron que la inundación del miércoles pudo haber sido provocada por una avalancha procedente de un glaciar. El río Lhende Khola, afluente del Bhotekoshi, alcanzó su máximo nivel de crecida el miércoles.

Saswata Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres, explicó que el Lhende Khola se ha desbordado dos veces en los últimos 14 meses y que, en esta ocasión, una avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar del lado nepalí habría bloqueado el río y provocado una crecida súbita aguas abajo. El especialista advirtió que, debido al calentamiento atmosférico en el Himalaya, los sistemas de alerta temprana son fundamentales para enfrentar este tipo de fenómenos.

La región del Himalaya, que atraviesa Nepal, India y otros países, es especialmente vulnerable a lluvias intensas, inundaciones y deslaves. Investigaciones recientes han señalado que los fenómenos meteorológicos extremos y el derretimiento de los glaciares se han vuelto más frecuentes en la región.

Investigadores de Katmandú también han documentado un acelerado retroceso de los glaciares del Hindu Kush Himalaya, con tasas de pérdida de hielo que se han duplicado desde 2000, principalmente por el aumento de las temperaturas globales y el cambio climático.

Del otro lado de la frontera, al menos tres personas murieron y 265 permanecen desaparecidas tras la violenta riada registrada en el condado tibetano de Gyirong, en el suroeste de China, según un primer balance difundido por la televisión estatal CCTV.

El presidente chino, Xi Jinping, ordenó hacer todo lo posible para rescatar a las personas desaparecidas y reducir el número de víctimas, después de que la riada golpeara la zona fronteriza entre Rasuwa, en Nepal, y Gyirong, en China.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China anunció una partida de emergencia de 100 millones de yuanes, unos 14 millones de dólares, para apoyar la recuperación de infraestructura y servicios básicos en las zonas afectadas.

De acuerdo con CCTV, las autoridades chinas activaron una respuesta nacional de segundo nivel ante desastres y desplegaron 249 integrantes de equipos de rescate contra incendios, además de 325 efectivos de compañías estatales especializadas en ingeniería y obras, junto con maquinaria para despejar carreteras y facilitar las labores de emergencia.