Estados Unidos destruyó cinco petroleros iraníes este martes 8 de septiembre, luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán intentara atacar con misiles balísticos a un buque de guerra estadounidense, informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).

Los ataques representan la más reciente escalada de una serie de acciones y represalias entre Washington y Teherán, en un conflicto que se prolonga desde hace más de seis meses.

De acuerdo con CENTCOM, los buques destruidos fueron los petroleros M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco, ubicados en el golfo de Omán, así como el M/T Derya, cerca de la isla Kharg, uno de los principales puntos de exportación petrolera de Irán. Las autoridades estadounidenses señalaron que las embarcaciones estaban vinculadas con la Guardia Revolucionaria iraní.

El ejército estadounidense aseguró que el buque de guerra atacado logró evadir los misiles y continuó con sus operaciones en la región. No se reportaron militares estadounidenses heridos. Antes de destruir los petroleros, las fuerzas estadounidenses ordenaron a sus tripulaciones abandonar las embarcaciones.

La nueva ofensiva ocurrió apenas tres días después de que Estados Unidos destruyera otros tres petroleros iraníes, luego de que fuerzas de la Guardia Revolucionaria intentaran atacar un portaaviones y un destructor estadounidenses.

En respuesta a las acciones estadounidenses, la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió a las tripulaciones de los petroleros ubicados cerca de puertos de Kuwait y Bahréin que abandonaran inmediatamente sus embarcaciones, debido a que podrían convertirse en objetivos de represalias.

La Guardia Revolucionaria acusó a Kuwait y Bahréin de albergar fuerzas estadounidenses y de colaborar con Washington en los ataques contra buques iraníes. Irán también ha planteado establecer una nueva “zona de exclusión” cerca del estrecho de Ormuz para las embarcaciones que pretendan transitar por esa vía marítima estratégica.

Estados Unidos, por su parte, mantiene un bloqueo de los puertos iraníes y busca limitar las exportaciones de petróleo de Teherán. Washington también ha incrementado la presión económica mediante nuevas sanciones contra el sector de aviación iraní, que alcanzan a más de dos docenas de aerolíneas comerciales y privadas y a proveedores extranjeros de servicios de carga.

El estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de la disputa entre ambos países debido a su importancia para el transporte internacional de energía. El tránsito por esta vía se ha reducido ante las amenazas de nuevas represalias iraníes, lo que ha incrementado la preocupación por posibles interrupciones en el suministro mundial de petróleo.

La escalada también ha repercutido en los precios internacionales del crudo. El petróleo Brent llegó a subir brevemente hasta 99.46 dólares por barril este martes, mientras las tensiones en Medio Oriente continúan generando presión sobre los mercados energéticos.