La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados plantea aumentar entre 60 centavos y un peso por unidad de cerveza los impuestos aplicados a esta bebida, que representa el 63% del volumen de bebidas alcohólicas en el país. La propuesta se analiza de cara a la definición del próximo paquete presupuestal y podría generar para el gobierno una recaudación adicional cercana a 6 mil 500 millones de pesos.

Actualmente, las bebidas con contenido alcohólico en México están sujetas principalmente a dos gravámenes federales: el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), calculado de acuerdo con la graduación alcohólica, y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16%.

La cerveza, con una graduación de entre 14 y 20 grados de alcohol, paga entre 26.5 y 30% de IEPS. En el caso de destilados como tequila, mezcal, whisky, ron, vodka, ginebra y brandy, cuya graduación supera el 20%, el gravamen puede llegar hasta 53%.

De acuerdo con la diputada Vanessa López, 93% del consumo de bebidas alcohólicas en México corresponde a la cerveza, que aporta 63% de la recaudación del sector. En contraste, los destilados representan 6% del volumen comercializado y generan 33% de la contribución fiscal. La legisladora señaló que el vino y los destilados representan menos de 7% del mercado, pero aportan casi 33% del IEPS.

Por su parte, la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) propuso sustituir el esquema ad valorem, que calcula el impuesto con base en el precio de venta, por un modelo ad quantum, mediante una cuota determinada por litro de alcohol puro, en línea con recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La asociación empresarial sostiene que el esquema actual favorece a las bebidas con alta graduación y bajo precio, mientras afecta a productos con mayor valor agregado y denominación de origen, como el tequila, el mezcal, el sotol y la cerveza artesanal.

La industria también advirtió que 44.2% del volumen de destilados consumido en México proviene del mercado informal, lo que representa una evasión anual estimada en 19,500 millones de pesos. Por ello, consideró que elevar las tasas bajo el esquema vigente podría presionar al sector formal y favorecer el consumo de productos apócrifos.

Con la aplicación de un esquema basado en el contenido alcohólico, la CIVyL estima una recaudación adicional de 3 mil 900 millones de pesos por concepto de IEPS e IVA, además de una mayor equidad tributaria y protección a la salud pública, de acuerdo con el reporte del sector de bebidas.