A un mes de la tragedia que conmocionó a Santiago Momoxpan, en San Pedro Cholula, tras el multihomicidio del del fisicoculturista Ángel N, el caso dio un giro alarmante al revelarse la desaparición de Pamela, Kimberly y Jade Morales Galarza, de 13, 10 y 8 años de edad, sobrinas del acusado de asesinar a sus padres y a su sobrino de 17 años.

La situación salió a la luz cuando familiares acudieron a la Fiscalía General del Estado a reclamar los restos del adolescente Ricardo —quien falleció el 20 de agosto tras permanecer hospitalizado por las heridas del ataque— y descubrieron que la dependencia no tenía bajo su custodia a las tres niñas, como la familia suponía desde el día del crimen.

Según reportes, las menores vivían en el mismo inmueble del fraccionamiento Fuentes del Camino Real debido a que el DIF le había otorgado la custodia a su abuela paterna, Luz María, tras retirársela a sus padres por problemas de salud mental y violencia.

Tras el ataque del 25 de julio —provocado por un aparente brote psicótico de Ángel N. agravado por el consumo de sustancias—, las autoridades no han precisado qué ocurrió con las niñas ni si el agresor tuvo relación con su ausencia.

Autoridades estatales ya activaron los protocolos y fichas de búsqueda señalando como fecha de última visualización el 26 de julio en Momoxpan.