Durante una gira de trabajo por el municipio de Aquixtla, en la Sierra Norte, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, enfatizó la necesidad de diversificar la estructura productiva del estado para evitar que la dependencia exclusiva de la industria automotriz ponga en riesgo el empleo local ante eventuales crisis globales.

El mandatario aclaró que el respaldo al sector agrícola y manufacturero tradicional no contrapone ni resta importancia a la presencia de firmas como Volkswagen y Audi en la entidad.

La postura del Ejecutivo se da luego de señalamientos derivados de sus declaraciones sobre el peso del sector industrial en Puebla. Al respecto, Armenta Mier desmintió cualquier discrepancia con las armadoras alemanas y recordó que la entidad participa activamente en proyectos de electromovilidad como el vehículo Olinia. No obstante, subrayó que el campo y las cadenas regionales tienen el mismo derecho a recibir inversión pública para transitando de la producción primaria al procesamiento agroindustrial de alto valor agregado.

Desde la supervisión de los avances del Centro de Innovación y Transformación de Productos Agropecuarios y Acuícolas (Citraa) en Aquixtla —enfocado en el procesamiento de jitomate—, el mandatario expuso que la estrategia estatal contempla apoyar cadenas de valor de café, miel, cítricos, así como la industria textil y del calzado.

El objetivo de la administración es convertir a los productores locales en empresarios agrícolas para retener la riqueza en las comunidades, según Armenta.

Con la creación de los Centros de Innovación y Transformación Agropecuaria (ITRA) y la modernización de redes de distribución comercial, el gobierno poblano busca equilibrar la balanza económica entre la zona metropolitana y las regiones rurales, reduciendo la vulnerabilidad del mercado laboral frente a las fluctuaciones de un solo sector industrial.