Detrás de las paredes de la Escuela Normal Rural “Carmen Serdán” en Teteles de Ávila Castillo, la violencia interna por las 'novatadas' terminaron por descarrilar las aspiraciones de 43 jóvenes de escasos recursos, quienes prefirieron renunciar a su formación magisterial antes que seguir soportando agresiones.

Lo que por años se manejó como parte del "autogobierno" estudiantil dio un giro sin retorno hacia la vía penal, luego de que 16 alumnas rompieran el silencio y, acompañadas por sus padres, acudieron a la Fiscalía para denunciar a integrantes del propio consejo estudiantil y a asesores externos que operan en la institución.

El conflicto rebasó las aulas de la Sierra Nororiental y llegó hasta las calles de la Ciudad de México con protestas, obligando al Gobierno del Estado a romper su postura de neutralidad.

Desde la Secretaría de Gobernación la postura se fijó en que el respeto a la vida interna de la Normal no servirá de escudo para tolerar abusos o violaciones a los derechos humanos. Mientras la Fiscalía integra las carpetas de investigación contra los liderazgos señalados, una comisión especial busca destrabar en la capital del país una crisis que dejó al descubierto el rostro más oscuro del normalismo en Puebla.