Con 3,135 votos en contra frente a 2,452 a favor, los trabajadores de Volkswagen de México le dieron la espalda a la oferta de la empresa para la revisión salarial y contractual 2026-2027. La negativa a la propuesta de un 13.16% de incremento global a 24 meses deja a la planta de Cuautlancingo al borde del paro de labores, por lo que el próximo 22 de octubre a las 11:00 horas podría estallar la huelga.

Este segundo rechazo al convenio enciende las alarmas por el impacto en cerca de 50 mil empleos que dependen de la cadena de producción automotriz en la entidad.

Pero la respuesta de la empresa alemana no tardó en llegar, calificando el rechazo sindical como una "profunda decepción" y lanzando un aviso directo: no están dispuestos a elevar la propuesta si eso implica comprometer la viabilidad económica del complejo poblano, el cual asegura atravesar por uno de sus momentos globales más complejos.

Aunque la huelga no es automática y las negociaciones con la dirigencia del SITIAVW podrían destrabarse en los días restantes, el fantasma de un conflicto laboral largo como el de 1987 acecha nuevamente al motor industrial de Puebla.