La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla sepultó de forma tajante la versión del intento de asalto en el asesinato de Abraham Ruiz Aguilar, dueño del club nocturno Foxies Men’s Club, pues pese a que los familiares del empresario de 33 años emitieron comunicados defendiendo que unos delincuentes lo interceptaron para robarle su camioneta BMW recién adquirida, la fiscal Idamis Pastor Betancourt confirmó en conferencia de prensa que se trató de un atentado planeado y directo.

La pieza clave para desmantelar la narrativa familiar es un video en poder de las autoridades. La titular de la institución detalló que la grabación ya está siendo analizada para individualizar cada acción de los agresores y rastrear su ruta de escape. Los hechos se registraron sobre la Calzada Zavaleta, a escasos seis minutos de su negocio, donde dos sujetos armados lo emboscaron a balazos dentro de su vehículo.

Aunque la FGE maneja el caso con sigilo, el historial de hostigamiento contra la víctima ha colocado el cobro de piso en la mira de los investigadores. Presuntamente, el empresario se habría negado a pagar una extorsión del crimen organizado en Puebla, lo que se perfila como el móvil primordial de la ejecución. Ruiz Aguilar iba acompañado por una mujer al momento del ataque, quien sobrevivió y aportó los primeros detalles del atentado a las autoridades.

La ejecución de Abraham revivió de inmediato la sombra del asesinato de su hermano, ocurrido en 2019 en Veracruz, estado del que ambos eran originarios y donde operaban juntos. No obstante, al ser cuestionada sobre un posible nexo entre ambos crímenes de alto impacto, Pastor Betancourt desestimó cualquier relación inmediata al argumentar de forma concisa que el evento familiar ocurrió hace varios años y en una jurisdicción completamente ajena.