El caso de Alfredo, el joven de 26 años que adaptó una grieta del Periférico Ecológico como vivienda improvisada, daría un giro tras la intervención de las autoridades estatales. 

A la altura del puente de Lomas de Angelópolis y bulevar Carmelitas, el joven habita un espacio acondicionado con cartones y plástico negro, desde donde salía por las noches a recolectar material reciclable para subsistir, aislado por decisión propia pero temeroso del rechazo social.

Fue el Sistema Estatal DIF (SEDIF) Puebla -donde el propio titular Jesús Alejandro Ochoa se trasladó al punto- la institución que ya se acercó a entablar un diálogo directo y evaluar su estado de salud, necesidades inmediatas y alternativas de apoyo respetuosas a su voluntad. 

La dependencia ofreció asistencia para brindarle un entorno digno, en un intento por tender un puente institucional entre su vida en aislamiento y su posible reintegración comunitaria.