Lydia Cacho Ribeiro y el exgobernador priista Mario Marín Torres volverán a verse las caras en los tribunales, ya que el próximo martes 20 de octubre, la periodista enfrentará en una audiencia de vista en Cancún, Quintana Roo, al hombre que en 2005 ordenó su detención arbitraria, traslado por carretera y tortura tras la publicación del libro Los demonios del Edén. 

Cacho busca cerrar una batalla legal que se ha prolongado por más de dos décadas para lograr una sentencia condenatoria por el delito de tortura contra el exmandatario poblano.

"Llevamos 21 años dando esta batalla y esperamos que este 20 de octubre podamos ganarla y Mario Marín sea por fin sentenciado por haberme torturado para silenciarme. No lo logró ni lo va a lograr", expresó la autora. 

La diligencia representa la fase final del proceso donde ambas partes presentan sus conclusiones antes de que la juzgadora dictamine el fallo, en un expediente que acumula detenciones, resoluciones de la ONU y reclamos de justicia que sobrevivieron incluso al padre de la periodista, fallecido en febrero de 2026 sin ver el término del juicio.

Dos décadas de idas y vueltas en los tribunales

El caso, que destapó la colusión de las élites políticas y empresariales poblanas en una red de explotación sexual infantil junto al empresario Kamel Nacif, llega a este momento clave tras un largo historial de maniobras legales. 

Mientras Marín permanece encarcelado en el penal de máxima seguridad del Altiplano —luego de que en abril de 2025 un tribunal le revocara la prisión domiciliaria—, otros implicados han salido del mapa penal: el excomandante Alejandro Rocha Laureano abandonó la cárcel este 14 de octubre tras cumplir su condena de cinco años y medio, mientras que Nacif sigue refugiado en Líbano sin ser juzgado en territorio nacional.