Tras casi 11 años de una búsqueda de justicia, el caso de la desaparición de Paulina Camargo Limón se enfila hacia su desenlace definitivo, ya que el Tribunal de Enjuiciamiento fijó para este viernes 3 de julio la audiencia clave en el Centro de Justicia Penal de la 11 Sur, donde dictará un fallo absolutorio o condenatorio contra José María Sosa Álvarez, alias “Chema”, expareja de la joven y único sospechoso de su ausencia.

El juicio oral, que inició en febrero tras años de bloqueos por parte de la defensa, llegó a su fase final tras el desahogo de testimonios y peritajes. Ante este escenario crítico, los padres de Paulina convocaron a un plantón civil a las afueras del recinto a partir de las 12:30 horas para ejercer presión social durante la emisión del veredicto.

La resistencia de Rocío Limón y Rolando Camargo no ha dado tregua; semana tras semana se han apostado frente a las sedes judiciales exigiendo la pena máxima de 50 años de prisión por el delito de desaparición cometida por particulares. A lo largo de este proceso, los padres de la joven —quien tenía 19 años de edad y cuatro meses de embarazo al desaparecer— han sido acuerpados por otros colectivos de víctimas de violencia e impunidad que vigilan de cerca el desarrollo de las audiencias.

El largo historial del caso se remonta al 25 de agosto de 2015, cuando Paulina y "Chema" acudieron a una consulta ginecológica en San Manuel y posteriormente abordaron un taxi hacia el departamento de Sosa en la Unidad Habitacional La Margarita, lugar donde se le vio por última vez. Aunque en 2019 el acusado fue sentenciado a 16 años de cárcel por homicidio simple y aborto tras confesar que la había golpeado y tirado su cuerpo a la basura, un juez federal lo absolvió de esos cargos en abril de 2024 debido a que las autoridades nunca pudieron localizar los restos físicos de la víctima.

La última carta de la familia descansa en la carpeta de investigación por desaparición cometida por particulares promovida desde 2017. Debido a que este delito no requiere de la aparición física del cuerpo para sancionar al captor, el tribunal de Puebla decidirá este viernes si sepulta el emblemático caso en la impunidad o le otorga, por fin, un destello de justicia a la memoria de Paulina.