El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, afirmó que la captura de Antonio Valente Martínez Fuentes, alias “El Toñín”, demanda una estrategia operativa de máxima prudencia debido al riesgo de enfrentamientos violentos y a las profundas redes de protección que involucran a gobernantes, empresarios y socios en la región del Triángulo Rojo.

El mandatario estatal rechazó que la falta de aprehensión responda a una falta de voluntad política de su administración y recordó el saldo de efectivos de la Marina, la Guardia Nacional y agentes ministeriales que han perdido la vida en operativos previos dentro de municipios como Quecholac y Tecamachalco.

Armenta Mier enfatizó que su gobierno ha asumido costos operativos que gestiones anteriores evitaron, logrando la caída de liderazgos criminales prioritarios como “El Bukanas” y Juan Lira Maldonado, alias “El Moco”.

No obstante, subrayó que intervenir en la zona huachicolera requiere una planeación rigurosa coordinada con la Fiscalía General de la República (FGR) para evitar emboscadas y costos humanos, al tiempo que advirtió que las investigaciones se mantendrán sobre la estructura de complicidades e impunidad que históricamente blindó a los grupos delictivos en la entidad.